Así se denominaba en la antigua Roma las anotaciones públicas de los acontecimientos de las distintas asambleas populares, los dictámenes de los tribunales, las decisiones del senado, las minutas diarias de los negocios públicos, los eventos sociales tales como nacimientos, muertes, matrimonios o divorcios.

En definitiva, lo más parecido a los periódicos que hoy día podemos encontrar en cualquier Kiosko de prensa o, más modernamente, en versión digital.